La investigación por los asesinatos de Daniela del Milagro Villalba, de 28 años, y Tatiana Micaela Fernández, de 27, busca determinar si Renato Iván Tabella, detenido y acusado por ambos crímenes, pudo haber matado a otras mujeres antes de los hechos ocurridos en Córdoba y Retiro.
Los dos casos ocurrieron entre el lunes 19 y el domingo 25 de octubre. Las víctimas, trabajadoras sexuales, fueron encontradas boca arriba en una cama y cubiertas por completo. Villalba fue apuñalada en Córdoba capital, mientras que Fernández murió por asfixia en el barrio porteño de Retiro.
Dos crímenes y una investigación sobre posibles antecedentes
Aunque Tabella se llevó los celulares de las víctimas y algunos objetos de valor, los investigadores consideran que el robo no habría sido el móvil principal. En ambos casos habría contactado a las mujeres a través de la plataforma Gemidos TV. También viajó a Buenos Aires con su documento y mantuvo activo su teléfono, elementos que permitieron reconstruir sus movimientos.
Las causas avanzan por separado en la Justicia de Córdoba y en la Nacional de Instrucción de la Ciudad de Buenos Aires. El ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros, sostuvo: "Yo lo digo sin dudar un segundo: iba a seguir matando. No iba a parar, lo agarramos justo. Ahora que ya está preso es tiempo de reconstruir muchas cosas".
Los viajes de Tabella, bajo análisis
En Córdoba se reúne información sobre el acusado, de 28 años, nacido y criado en Huerta Grande. Un dato aportado por su familia permitió a la Policía acceder a su número de celular y rastrearlo. Además, los investigadores prevén profundizar el estudio socioambiental y analizar si existen otros casos que puedan vincularse con él.
Entre las líneas de investigación también se intenta establecer si los crímenes estuvieron motivados por odio hacia las trabajadoras sexuales o si el acusado habría buscado situaciones en las que pudiera encontrarse a solas con las víctimas. La diferencia entre los métodos utilizados no permite, por sí sola, descartar una conexión entre ambos hechos.
El psicólogo y analista de casos Luis Disanto explicó: "La forma en la que mató -a la primera víctima con arma blanca y a la segunda por asfixia mecánica- puede tener que ver con las oportunidades: no siempre el mismo autor mata de la misma manera".
"Ambos métodos hablan de una necesidad de cercanía física con la víctima a la hora de matarla. El tema de taparlas con la sábana remite a un mecanismo llamado 'undoing' (en inglés), algo que se hace para, de forma simbólica, anular el hecho. Si aflora alguna culpa o remordimiento, el autor cubre a la víctima como una manera de reparación, de no recibir la mirada muerta", agregó Disanto.
Revisan posibles nexos con femicidios sin resolver
Al reconstruir los movimientos de Tabella, los investigadores detectaron que, con el mismo documento pero bajo otro nombre, figuraba un viaje previo a Salta. Quinteros señaló que consultaron si había crímenes de características similares sin autor identificado y que ahora pidieron información sobre casos con personas detenidas: "Porque no descartamos nada".
El acusado practicaba BMX, una disciplina de bicicletas acrobáticas, y viajó por distintas provincias para competir. Esos recorridos también serán revisados para buscar posibles antecedentes. En paralelo, la abogada Daniela Pavón solicitó que el ADN de Tabella se coteje con el de dos femicidios impunes ocurridos en la zona de Punilla.
Uno de esos casos es el de Cecilia Basaldúa, de 35 años, una mochilera cuyo cuerpo fue hallado en Capilla del Monte en abril de 2020; la mujer había sido estrangulada. El otro es el de Eliana Luján, de 40 años, asesinada en septiembre de 2024, cuyo cuerpo apareció a la vera del río Cosquín. Por ahora, las posibles vinculaciones forman parte de las líneas que buscan esclarecer las investigaciones.
