El doctor Eduardo Vázquez murió a los 98 años. Médico de reconocida trayectoria en La Pampa y vecino de General Acha durante décadas, ejerció como facultativo y médico forense por más de treinta años.
Su nombre también quedó ligado a uno de los episodios judiciales e históricos más recordados de la región: el caso de Rufino Otero, en el que fue testigo directo y aportó observaciones decisivas.
La trayectoria de Eduardo Vázquez en La Pampa
Vázquez nació en La Plata, donde estudió y compartió su etapa de formación con figuras como los hermanos Favaloro. Luego se radicó en tierras pampeanas tras casarse con Elba Otero, hija de Ramón y sobrina del hacendado.
Por su vínculo familiar y su profesión, con el tiempo se convirtió en médico de cabecera de distintos integrantes del clan Otero. Su experiencia en medicina forense sería determinante años más tarde, cuando ya estaba retirado.
El testimonio clave en la exhumación de Rufino Otero
Vázquez fue convocado para presenciar la exhumación del cuerpo de Rufino Otero. Durante el procedimiento, advirtió primero las irregularidades que presentaba el cadáver encontrado en el cajón, gracias a su experiencia como médico forense.
Los datos que aportó sobre el caso forman parte del libro La Herencia Maldina de Rufino Otero, el secreto de La Pampa, de Walter Goñi, cuya impresión estaba próxima. Vázquez también le concedió al autor una extensa entrevista exclusiva.
Con su fallecimiento, General Acha y La Pampa despiden a un profesional de consulta permanente y a un testigo privilegiado de una época.
