Una red criminal que distribuía cocaína en el norte de Inglaterra escondía los ladrillos de droga dentro de grandes ruedas de queso Gouda que ingresaban al país como carga comercial. La investigación terminó con 18 personas condenadas y penas que, en conjunto, superan los 220 años de cárcel.

Entre diciembre de 2022 y abril de 2023, la organización importó 123.568 kilogramos de queso al Reino Unido. En esos cargamentos trasladó 4,5 toneladas de cocaína, cuyo valor estimado en la calle superaba los 450 millones de libras esterlinas.

Cómo ocultaban cocaína en las ruedas de queso

Los bloques llegaban en camiones refrigerados a un centro de distribución en Derby. Desde allí eran trasladados a depósitos industriales ubicados en Huddersfield, Cleckheaton, Halifax y Blackburn, donde los integrantes de la red extraían los ladrillos de droga y los reempaquetaban para enviarlos a compradores de distintas regiones, según informó la Policía de West Yorkshire.

Cada rueda grande de Gouda contenía dos ladrillos de cocaína, introducidos a la fuerza en un hueco que los traficantes abrían de manera tosca en cada pieza. En los depósitos, los encargados desarmaban los paquetes y cargaban los autos de los mensajeros con las cantidades asignadas.

Aiden McCullagh, de 58 años, coordinaba dos de los depósitos. Sus colaboradores recibían los vehículos de los mensajeros, los hacían entrar al galpón para cargarlos y luego los devolvían, sin que los repartidores ingresaran. La maniobra buscaba mantener separados a quienes transportaban la droga de quienes la manipulaban.

La investigación policial y el cambio de método

Un teléfono incautado a Umar Farooq reveló que había distribuido personalmente 934 kilogramos de cocaína, con un valor de 93,4 millones de libras. La investigación había comenzado en enero de 2023, cuando la policía detuvo un auto en el barrio de East End Park, en Leeds, y encontró droga valuada en 2 millones de libras. Ese hallazgo llevó a los investigadores a seguir el rastro hasta desarticular la red.

En mayo de 2023, durante un allanamiento a un depósito en Blackburn, la policía encontró 217 kilogramos de cocaína todavía ocultos en los quesos. Después de ese operativo, la organización abandonó ese método y comenzó a esconder la droga en pasta de chocolate y pescado molido congelado.

En junio de 2023, un camionero belga fue detenido en una parada de la autopista M1, en Bedfordshire, después de que oficiales lo vieran transferir cajas a otro vehículo. En el tráiler encontraron 156 kilogramos de cocaína y en el auto, otros 36. El conductor recibió una condena de 20 años de prisión.

Condenas por tráfico de cocaína en Inglaterra

En diciembre de 2023, los investigadores allanaron simultáneamente los distintos puntos de la red. En uno de los depósitos encontraron embalajes vinculados al proceso de extracción de cocaína. En otro, hallaron 8 kilogramos de metanfetamina ocultos en una paleta de repuestos para autos.

Saleem Chaudhuri, encargado del depósito de Blackburn y responsable de acordar ventas por más de 70 millones de libras, fue condenado a 27 años y medio de cárcel. McCullagh y Craig Goulding, quien trasladaba dinero entre los depósitos y se ocupaba de eliminar los residuos de comida, recibieron penas de 25 años cada uno.

Esta semana, el Tribunal de Leeds sentenció al último grupo de acusados: Darren Johnson recibió 15 años de prisión, Harry Johnson fue condenado a 16 años y Jordan Miles, a 12 años y ocho meses. Mark Briggs, Sammy Stapleton y Nathan Reilly serán sentenciados en una fecha posterior.

El inspector detective Kevin Daly, de la Policía de West Yorkshire, afirmó que el tiempo dedicado a reunir pruebas permitió desmantelar la organización.

"Solo al tomarnos el tiempo necesario para reunir pruebas detalladas y completas pudimos desmantelar esta red de distribución de la manera más completa posible".