El gobierno de Colombia anunció una alianza de seguridad con organismos internacionales, entre ellos el FBI y Europol, para reforzar los controles en la frontera con Venezuela. La iniciativa forma parte de la política antinarco impulsada por Abelardo de la Espriella y se alinea con la agenda del presidente estadounidense Donald Trump.

El acuerdo también contempla la participación de Ameripol y la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). Según indicaron las autoridades en Bogotá, los organismos colaborarán en tareas de inteligencia para “identificar organizaciones criminales transnacionales, perseguir el lavado de activos y detectar el financiamiento del narcotráfico”.

El plan de seguridad comenzará en Norte de Santander

Las autoridades también buscarán hacer efectivas las circulares rojas y azules de Interpol contra personas vinculadas con esas redes delictivas. La primera etapa tendrá como prioridad Norte de Santander, una región donde operan el Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y otras organizaciones armadas.

El despliegue había sufrido demoras y quedó postergado por la emergencia provocada por los terremotos en el Eje Cafetero.

Operativos militares en Cúcuta y el Catatumbo

En paralelo al acuerdo internacional, las Fuerzas Militares reactivarán la Campaña Militar Esparta en zonas rurales de Cúcuta y municipios del Catatumbo. El objetivo es recuperar capacidades de inteligencia y vigilancia que, según las autoridades, “se vieron debilitadas por la reducción de recursos y herramientas” durante la administración de Gustavo Petro.

El coronel retirado del Ejército Carlos Soler defendió la iniciativa y sostuvo que uno de sus ejes será “recuperar la capacidad de interceptar y verificar las comunicaciones de radio de dos metros”, utilizadas por organizaciones ilegales. Las fuerzas militares disponían de tecnología para geolocalizar el origen de esas transmisiones, pero la falta de equipamiento y personal limitó su uso.

Coordinación urbana y atención a migrantes

La intervención en las ciudades contará con el respaldo del Bloque Operacional de Seguridad Urbana (Bosul), una estructura que coordinará el trabajo de las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, Migración Colombia, la Fiscalía y otros organismos estatales.

Entre las prioridades figuran prevenir el reclutamiento forzado de menores, agilizar los procesos judiciales contra las personas detenidas y atender el tránsito de miles de migrantes venezolanos por la región.

Colombia reforzará la vigilancia de los pasos irregulares

El gobierno colombiano afirmó que las FARC, el ELN y otras “bandas criminales” se trasladaron “hacia el norte para cruzar la frontera con Venezuela”. Por ese motivo, el operativo también pondrá el foco en las trochas, pasos irregulares utilizados para el tráfico de vehículos, el contrabando de mercancías y la trata de personas.

El analista fronterizo William Gómez advirtió que los operativos en Colombia podrían hacer que “aumenten” los traslados de organizaciones criminales hacia el estado venezolano de Táchira. También reclamó cooperación de las autoridades del país vecino: “De nada servirían entonces estos operativos del lado colombiano si no se complementan del lado venezolano con las autoridades”.