En el mes de concientización sobre el cáncer de mama, las campañas destacan la importancia de la detección temprana y los controles médicos. En paralelo, una modificación presupuestaria del Gobierno nacional redujo en $63.000 millones los fondos del área de Salud, de acuerdo con la Decisión Administrativa 20/2026. Dentro de ese ajuste, el programa de Investigación, Prevención, Detección Temprana y Tratamiento del Cáncer perdió $5.000 millones.

La reducción alcanza recursos destinados a ayudas directas para pacientes y a la logística federal. Desde el Ministerio de Salud sostuvieron que responde a una reorganización administrativa tras el cierre del Instituto Nacional del Cáncer y la creación de la Dirección Nacional del Cáncer. Además, afirmaron que la entrega de medicamentos oncológicos de alto costo está «garantizada» mediante compras centralizadas.

Cáncer de mama y desigualdad en el acceso a estudios

El acceso a mamografías, biopsias y otros estudios varía según la zona de residencia y la infraestructura sanitaria disponible. Lucía Muñoz, responsable de Relaciones Institucionales de la Asociación Civil MACMA, advirtió sobre las diferencias entre regiones:

“Sería muy totalista de mi parte decir que está garantizado el acceso a una mamografía o biopsia en tiempo y forma. Creo que esto depende mucho del lugar y la zona de residencia, y en el interior del país el proceso es más complejo y largo en el tiempo”.

En Argentina, el cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres. Representa el 29,9% de los tumores malignos diagnosticados en esa población, con más de 22.000 nuevos casos y alrededor de 6.000 fallecimientos por año. Más del 90% de los casos puede tener chances de curación cuando se detecta en etapas tempranas.

Sin embargo, informes presupuestarios registraron caídas interanuales superiores al 60% en los recursos del Instituto Nacional del Cáncer. Esa reducción limita la capacidad para sostener campañas federales de prevención y detección en todo el país.

Demoras en medicamentos oncológicos y trabas burocráticas

El Estado nacional brinda medicamentos de alto costo a personas sin obra social ni prepaga a través de la Dirección Nacional de Asistencia Directa y Compensatoria y del Banco de Drogas Especiales. Para acceder, los pacientes deben iniciar expedientes sujetos a autorizaciones. El Gobierno describió los recortes como «adecuaciones presupuestarias» vinculadas con los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional y aseguró que buscan mejorar la eficiencia, no reducir la inversión.

Un relevamiento de la Asociación Argentina de Oncología Clínica, realizado entre julio de 2025 y marzo de 2026, registró 73 rechazos de prescripciones oncológicas emitidas por especialistas. El 30,1% de los reclamos correspondió a empresas de medicina prepaga y el 69,9%, a obras sociales.

Los casos abarcaron distintas patologías. El cáncer de mama y el de pulmón fueron los más afectados, seguidos por los tumores de próstata, cuello uterino y colon. Las demoras pueden obligar a iniciar apelaciones, auditorías y procesos judiciales para obtener fármacos indicados, mientras que postergar el tratamiento puede implicar riesgos clínicos.

El presidente de la asociación, Rubén Kowalyszyn, expresó su preocupación por las dificultades para acceder a estos tratamientos:

“Desde hace muchos años nos preocupa lo inequitativo y arbitrario que es el acceso a los medicamentos oncológicos; por eso tememos que esto se deteriore aún más. Esta medicación salva, prolonga y mejora la calidad de vida. Estamos expectantes con que la nueva medida no empeore lo que ya venimos viendo”.

Muñoz señaló que las demoras, los obstáculos administrativos y los faltantes de medicamentos y estudios aparecen de manera recurrente en los grupos de contención y en los pedidos de ayuda que recibe MACMA. Según indicó, la situación presenta mayores dificultades en las provincias del interior.

Prevención del cáncer de mama durante todo el año

La referente de MACMA planteó la necesidad de coordinar respuestas para reducir las desigualdades:

“Hay que trabajar articuladamente para que empecemos a romper esa brecha en el acceso a los medicamentos y a los tratamientos, porque tenemos que entender que una persona que tiene un diagnóstico oncológico experimenta que los tiempos de respuesta tienen un impacto directo tanto en su bienestar físico como emocional; entonces es muy importante poder acortar esos tiempos”.

Muñoz también remarcó que la concientización y los controles no deben limitarse a octubre, sino sostenerse durante todo el año. Como pautas generales, mencionó la visita anual al ginecólogo y la realización de estudios de acuerdo con la edad:

“Recordemos que a partir de los 40 años corresponde la mamografía, y previo a los 40 es la ecografía mamaria, a menos que por orden médica se indique lo contrario”.