La carrera hacia las elecciones de 2027 muestra un escenario abierto. El Índice de Reelegibilidad de Javier Milei se ubicó en 50 puntos sobre 100, lejos de los 72 que registraba en junio, según la última encuesta nacional de RDT Consultores. La consultora definió el panorama con una frase: “En disputa — sin favorito”.
El indicador estima las posibilidades de que el Presidente consiga la reelección, en primera vuelta o en un balotaje. La serie pasó de 72 puntos en junio y julio a 69 en agosto, y bajó a 50 en septiembre, nivel que mantuvo en octubre. La caída se frenó, pero no hubo una recuperación: la banda de esta medición se ubica entre 45 y 52 puntos.
Balotaje entre Milei y Kicillof: diferencia dentro del margen de error
En un eventual mano a mano, Axel Kicillof obtiene el 37,2 por ciento y Milei, el 36,2 por ciento. El 15,9 por ciento optaría por el voto en blanco y el 10,7 por ciento no sabe. Al proyectar a los indecisos sobre los votos válidos, el gobernador alcanza el 50,7 por ciento y el Presidente, el 49,3 por ciento: una diferencia que queda dentro del margen de error.
La comparación con abril muestra un cambio de escenario. Entonces, Milei se imponía por 38,2 a 33,8 por ciento. Entre septiembre y octubre crecieron las adhesiones a ambos dirigentes, mientras el voto en blanco y el no voto descendieron del 26,4 al 15,9 por ciento. Para la consultora, ese regreso a las urnas responde más a la intención de castigar al adversario que al entusiasmo: “Es un voto por descarte”.
La disputa también presenta diferencias geográficas y generacionales. Kicillof lidera en el AMBA, con 44,3 por ciento frente al 22,3 por ciento de Milei, y entre las personas de 30 a 49 años, con 44,2 contra 27,1 por ciento. El Presidente, en cambio, se impone en el interior bonaerense, por 44,8 a 35,2 por ciento; en el resto del país, por 41,7 a 33,7; y entre los jóvenes de 16 a 29 años, por 48,3 a 24,4 por ciento.
La economía y el bolsillo, entre las principales preocupaciones
La dificultad para llegar a fin de mes encabeza las inquietudes: el 52,8 por ciento afirma que el dinero no le alcanza. Le siguen el empleo, con 43,7 por ciento, y el aumento de las tarifas, con 38,7 por ciento. La inflación queda en 26,2 por ciento, su registro más bajo desde marzo, aunque esa baja no se traduce en una mejora general del ánimo.
Al detallar qué dejaron de pagar primero cuando los ingresos no alcanzaron, los encuestados mencionaron la tarjeta de crédito, con 17,3 por ciento; las cuotas de préstamos, billeteras o prestamistas, con 16,9; los impuestos o tasas, con 16,6; los servicios, con 14,6; y el fiado del almacén o las compras del supermercado, con 14,3 por ciento. Solo el 20,8 por ciento dijo que pudo afrontar todos sus gastos.
La percepción sobre la situación personal también refleja el deterioro: el 27,3 por ciento la define como mala, el nivel más alto desde marzo. Además, el 40,2 por ciento cree que lo peor está por venir, el 28,7 por ciento considera que el país atraviesa su peor momento y apenas el 17,4 por ciento opina que esa etapa ya pasó.
Crece el escepticismo sobre el esfuerzo económico
La confianza en que el sacrificio económico dará resultados también perdió terreno. El 48 por ciento cree que “no va a servir para nada”, frente al 35,3 por ciento que piensa que va a valer la pena. En junio, la relación era inversa: 41,8 por ciento consideraba que el esfuerzo no serviría y 39,6 por ciento confiaba en que daría resultado.
Sobre las causas de la situación económica, el 38,5 por ciento responsabiliza al Gobierno, mientras que el 27,7 por ciento apunta a la herencia del kirchnerismo. En paralelo, la gestión de Milei registra 58,6 por ciento de desaprobación y 29,5 por ciento de adhesión. La desaprobación aumentó 7,9 puntos respecto de octubre de 2025.
El respaldo a Milei y el voto que puede definir 2027
El Presidente conserva un núcleo de apoyo: el 25,1 por ciento lo votaría aunque su situación económica no mejore. Sin embargo, el 51,7 por ciento afirma que no lo elegiría “porque nunca me gustó”, el mayor registro desde junio. Su techo electoral es de 37,2 por ciento, por debajo del 42,6 registrado en julio, y el 54,6 por ciento dice que nunca lo votaría. Como dato favorable, su imagen positiva subió del 33,1 al 36,6 por ciento tras dos meses de retroceso.
Ante la posibilidad de que ningún candidato los convenza en 2027, el 40,4 por ciento dice que votaría “al que menos me disguste”, frente al 29,6 por ciento que respondía lo mismo en junio. Para la consultora, ese segmento podría ser decisivo: reúne a personas desconfiadas de ambos espacios, con dificultades para llegar a fin de mes y que no creen que lo peor ya haya pasado.
El relevamiento se realizó entre el 22 y el 28 de octubre, con 1.107 casos recolectados de manera digital a través de redes sociales. La ficha técnica informa un error muestral de 3,8 por ciento, mientras que para la sección del índice señala un margen de 6,1 por ciento. La consultora advirtió: “ningún movimiento de este mes es concluyente”.
