El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria y la reincorporación de 1200 trabajadores despedidos por Granja Tres Arroyos de las plantas de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar llevados a cabo la semana pasada.
Así lo decidió la cartera provincial tras llevar a cabo una audiencia entre funcionarios provinciales, la empresa y el sindicato el viernes por la tarde.
"Como resultado de la audiencia, se dictó la cconciliación obligatoria por 15 días hábiles, con posibilidad de una prórroga de cinco días, que contempla la reincorporación de los trabajadores despedidos, con el objetivo de garantizar la paz social y abrir una instancia de negociación entre las partes para avanzar hacia una solución al conflicto", indicó Trabajo en un comunicado.
Como adelantó Clarín, entre el miércoles y el jueves pasado, la avícola en crisis desvinculó a más de 1.000 trabajadores, cifra que ascendió a 1.200 tras el recuento definitivo de telegramas.
Según el último relevamiento, los despidos afectan a 700 trabajadores de la planta de Capitán Sarmiento, 50 de la planta de Pilar y 450 de la planta de Esteban Echeverría.
En el marco de la audiencia, se acordó además la donación de 1.000 cajones de pollo destinados a los trabajadores despedidos y el otorgamiento de un pago de dinero a cuenta, que será efectivizado durante la próxima semana.
La próxima audiencia entre las partes se realizará el jueves, en el marco de la conciliación obligatoria, para "continuar con las negociaciones, intentar alcanzar una solución al conflicto y procurar la preservación de las fuentes de trabajo".
Granja Tres Arroyos argumentó que la ola de despidos en territorio bonaerense se debe a "una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora, originada en circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad que afectaron de manera directa y sustancial el normal desenvolvimiento de su actividad”, según consta en los telegramas enviados.
Entre las “circunstancias extraordinarias”, la empresa nombra la gripe aviar y el consecuente cierre de exportaciones, una sobreoferta en el mercado interno, caída del precio de comercialización y suba de costos, que derivaron “en un profundo deterioro de la situación económica, financiera y productiva de la empresa”.
A esto se sumaron “sucesivas contingencias operativas y conflictos colectivos que afectaron el normal desarrollo de la actividad, profundizando la disminución de la producción y de los niveles de faena, con el consecuente agravamiento del desequilibrio económico existente”.
Según fuentes del sector, la gripe aviar golpeó de lleno a la firma, ya que los sucesivos brotes que se vienen dando desde 2023 cerró el mercado chino, destino al cual Granja Tres Arroyos había apostado.
La firma ya atravesó un proceso preventivo de crisis y cuenta con pedidos de quiebra, embargos y una deuda que alcanza los US$ 360 millones, además de severos problemas para afrontar el pago de sueldos.
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