El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo una conversación este lunes con el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham.
En el resumen que hizo por ahora Downing Street sobre las conversaciones entre ambos líderes figura una conversación sobre Oriente Medio, en la que -informó la agencia Reuters- Burnham "subrayó la importancia de la solución de dos Estados -entre Israel y Palestina-, la reapertura del estrecho de Ormuz -afectado por la guerra de EE.UU.- y garantizar que Irán nunca adquiera un arma nuclear", añadió el portavoz.
Este tema está precisamente en el centro de las declaraciones de Trump que involucraron a la Argentina y a las Malvinas. Ocurre que el republicano sugirió ante la prensa que su gobierno podría cambiar la posición histórica de los Estados Unidos sobre el conflicto de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido en torno a las Islas en disputa.
Washington siempre tuvo una posición de neutralidad diplomática pese a apoyar de facto la posesión unilateral británica de las mismas. Trump se quejó de la falta de apoyo de los británicos a su guerra contra Irán, y exige también un aumento del presupuesto en defensa de sus aliado en la OTAN.
Si hablaron especialmente de esta cuestión entre Trump y Burnham -bajo fuerte presión en su país por ello por derecha e izquierda- se sabrá con el correr de las horas, a medida que los funcionarios hablen públicamente o en la trastienda, en lo que se conoce como el "on" o el "off" "the record".
De acuerdo a la comunicación oficial a la que accedió Clarín, del 10 Downing Street, la residencia del premier, Burnham comenzó deseándole al presidente Trump un feliz Día del Trabajo, que se festeja el primer lunes de septiembre, en este caso este 7 de septiembre. "En relación con la economía, el primer ministro felicitó al presidente por los últimos datos de empleo de Estados Unidos y destacó las señales positivas de crecimiento de la propia economía del Reino Unido. El primer ministro señaló que el Gobierno estaba logrando generar un clima más positivo en torno al Reino Unido y que estaba avanzando, aunque todavía quedaba mucho por hacer", se señaló oficialmente.
Burnham y Trump también coincidieron en "la necesidad de seguir trabajando para lograr un alto el fuego" que ponga fin a la guerra de Rusia en Ucrania y que "evite más pérdidas de vidas", según informó Downing Street. "El primer ministro reiteró el apoyo del Reino Unido a Ucrania y a las recientes negociaciones de paz impulsadas por Estados Unidos", indicó la comunicación lo que marca la posición enemistada de Londres con Moscú.
Ambos líderes acordaron volver a hablar, siendo esta, la segunda llamada telefónica entre ambos desde que Burnham sucedió al también laborista Keir Starmer.
Sintiéndose aupado por las amenazas veladas de Trump a Londres, Milei anunció el jueves pasado, por cadena nacional un endurecimiento del régimen de sanciones que el gobierno kirchnerista había impuesto para con las empresas que exploten petróleo en Malvinas, siendo actualmente las más involucradas en el negocio la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper.
Ambas anunciaron que explotarán crudo en el yacimiento Sea Lion -al norte de las islas- a partir de 2028. Milei anunció un decreto para acelerar y coordinar las sanciones previstas por la legislación argentina, incluyendo a empresas, accionistas y proveedores.
Dijo que iba a crear un Consejo de Seguridad Nacional. Que impulsará la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, con más recursos para Defensa.
Este lunes, la tensión inesperada entre Londres y el gobierno de Milei por las Malvinas llegó al parlamento este lunes,donde tal como anticipó Clarín le están reclamando a Burnham que endurezca sus políticas hacia la Argentina. Entre los pedidos se escuchó uno para que se cite a la embajadora Mariana Plaza para entregarle una protesta.
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