El avance de un frente frío traerá cambios bruscos en el tiempo en La Pampa, con tormentas desde este jueves y condiciones frescas durante el fin de semana. Los especialistas también advirtieron por ráfagas intensas, posible caída de granizo y heladas agrometeorológicas.
El meteorólogo toayense Jeremías Baraldi, quien conduce la comunidad La Pampa Tierra de Tormentas, anticipó que la provincia atravesará jornadas de fuertes contrastes, con temperaturas más propias del otoño que de noviembre.
Tormentas y ráfagas de viento en La Pampa
El ingreso de El Pampero podría generar tormentas aisladas este jueves, entre las 17 y las 23. El riesgo de granizo y de ráfagas fuertes alcanzará principalmente al centro y el este provincial, aunque el fenómeno podría afectar a algunas localidades y no a otras. El especialista lo describió como un evento rápido, pero intenso.
Para el viernes se espera un viento del sur y sudeste marcado, con ráfagas que podrían llegar a los 80 km/h en algunos sectores. Además, el descenso térmico sería importante y las máximas no superarían los 20 °C.
Frío y riesgo de heladas agrometeorológicas
También existe la posibilidad de una nevada débil y aislada en zonas elevadas de la Payunia mendocina y del oeste pampeano, si coinciden las condiciones de frío y humedad.
Durante el fin de semana, las temperaturas mínimas podrían ubicarse por debajo de los 5 °C. Ese escenario eleva el riesgo de heladas agrometeorológicas localizadas: puede helar cerca del suelo aunque la temperatura registrada a la altura habitual permanezca por encima de cero.
Amplitud térmica durante el fin de semana
Para el sábado y el domingo, la presencia del sol favorecerá una marcada amplitud térmica, con mañanas frías y tardes más templadas y agradables. La recomendación es prestar atención a los cultivos y a las plantas sensibles durante las primeras horas del día.
El frío sería de corta duración. Para la próxima semana se perfila un ascenso pronunciado de las temperaturas, con valores que podrían superar ampliamente los 30 °C. Así, La Pampa pasaría en pocos días de jornadas con rasgos invernales a condiciones más propias del verano.
